La importancia en limpieza de residencias de ancianos

Las residencias son lugares en los que normalmente habitan muchas personas y lógicamente el normal desarrollo de la vida en ellas va acompañado de una limpieza constante. La limpieza de las instalaciones de una residencia no solo hace más cómoda y segura la vida de sus habitantes, es un aspecto fundamental para prevenir la aparición de enfermedades epidemiológicas. La limpieza en una residencia de cualquier tipo es un aspecto principal para dar a los residentes unas condiciones de vida higiénicas, en las que cualquier actividad que se lleve a cabo en ellas se haga bajo las debidas condiciones de higiene y seguridad.

Existen muchos tipos de residencias, residencias de ancianos, de estudiantes, para personas dependientes, etc. En cualquiera de ellas la limpieza ha de seguir un protocolo que asegure una máxima higiene en todas las instalaciones; y aunque se puede definir un protocolo estandarizado para todas ellas, en cada caso concreto hay que prestar especial atención a algunos aspectos concretos.

Claves en la limpieza de residencias

Hay que tener en cuenta que muchas residencias están pensadas para ofrecer todos los servicios necesarios para la vida en las mismas instalaciones. Algunas están provistas incluso de clínicas sanitarias y tiendas a la disposición de los residentes. Cada tipo de instalación debe ser tratada por separado para conseguir un nivel de higiene óptimo en todas ellas. Hay que prestar especial atención a zonas comunes como comedores, baños, pasillos, recibidores, etc. Así como asegurar una máxima limpieza en instalaciones a los que los residentes no acceden pero en las que la limpieza resulta fundamental para su bienestar, como las cocinas o las estancias dedicadas a la administración de la propia residencia.

limpieza de residencias geriatricas

Frecuencia de la limpieza

Quizá el aspecto más importante a tener en cuenta en la limpieza de residencias sea la frecuencia con la que se realiza la propia limpieza de las instalaciones. Sin duda en lugares con semejante volumen de personas viviendo requieren de una limpieza constante, la limpieza de habitaciones y zonas comunes debe ser diaria, mientras que instalaciones como baños y comedores deben limpiarse de dos a tres veces a día, dependiendo del uso que reciban.

Solo con una frecuencia diaria en la limpieza podemos conseguir unas condiciones de vida óptimas para los residentes. El mantener la máxima higiene y desinfección en las instalaciones resulta indispensable para la seguridad tanto de trabajadores como de habitantes de la residencia.

Ventilación

Renovar el aire de instalaciones en las que habitan tantas personas es sumamente importante. Se consigue que el ambiente sea fresco y adecuado para los residentes y con el sencillo gesto de abrir las ventanas unos minutos al día prevenimos la excesiva concentración de patógenos en el aire de las estancias. Asimismo es recomendable tener intaladas máquinas generadoras de ozono que se activen con una frecuencia determinada para realizar un tratamiento que libre las estancias de virus y de olores.

Limpieza y mantenimiento de suelos.

El suelo es uno de esos elementos cuya limpieza debe cuidarse al detalle. Un suelo limpio y brillante siempre da una imagen de higiene y confort que es necesaria en instalaciones de este tipo. Dependiendo del material del que se componga el mismo puede necesitar de un tratamiento específico, especialmente los suelos de piedra natural pulida o mármol; los cuales necesitan abrillantarse periódicamente y limpiarse con productos que no estropeen su acabado brillante.

Dependiendo del tamaño de las instalaciones puede hacerse necesario contar con maquinas barredoras y fregadoras que faciliten y agilicen el trabajo, especialmente si la residencia cuenta con grandes y anchos pasillos y zonas comunes. Para las habitaciones es necesario contar con personal que lo haga manualmente.

limpieza de baños en residencia de ancianos

Limpieza de baños

Dependiendo del tipo de instalaciones sanitarias con las que cuente la residencia hay que diseñar un protocolo concreto que asegure una higiene y desinfección total de los mismos.

En el caso de baños comunes la limpieza debe realizarse entre dos y tres veces al día con material y productos específicos para conseguir una completa desinfección y desodorización.

De tratarse de baños individuales para cada habitación una limpieza diaria será suficiente para mantener el correcto nivel de higiene; hay que prestar atención a la concentración de determinados productos que se utilizan en limpieza de baños, la lejía por ejemplo tiende a dejar un fuerte olor impregnado en la estancia, por lo que lo recomendable es utilizar productos desinfectantes que no sean tan agresivos.

Limpieza de cocinas

Aunque normalmente los residentes no tienen acceso a las cocinas es fundamental mantener un óptimo nivel de limpieza en las mismas en base a un protocolo estandarizado para instalaciones en las que se manipulan alimentos. Por supuesto la limpieza de cocinas se realiza cada vez que se utiliza la misma; y algunos trabajos como la limpieza de campanas extractoras se realizan periódicamente para evitar que la grasa y la suciedad se acumulen en ellos .

Limpieza de habitaciones

Las habitaciones deben ordenarse y limpiarse en base a las necesidades de los residentes. En la mayoría de residencias se realiza una limpieza diaria de todas las habitaciones, que incluye la retirada del polvo de las superficies y el fregado del suelo, así como la correspondiente limpieza del baño.

Muchas residencias cuentan con su propio servicio de lavandería; sábanas, toallas y ropa de los residentes se depositan en bolsas individuales y han de retirarse cada vez que la persona lo solicite o los servicios de limpieza detecten necesidad de ello. Prestar atención a este detalle es fundamental, pues los textiles son potenciales focos de bacterias y su tendencia a acumular polvo es notable.

Zonas e instalaciones comunes

En prácticamente todas las residencias encontramos habitaciones comunes para diferentes fines; salas de ocio, bibliotecas, instalaciones deportivas, etc. Todas ellas deben limpiarse con la misma regularidad que cualquier zona común; prestando especial atención a no interferir con la normal actividad de las mismas. Por ello se suele reservar un tiempo para su limpieza a diario, este es un factor clave para facilitar los trabajos de limpieza, así como permitir que su efectividad sea plena.

Limpieza y mantenimiento de zonas exteriores

Las zonas ajardinadas y otras instalaciones exteriores también requieren de una atención constante. Es necesario contar con personal especializado en jardinería que se encargue de limpiar los jardines y zonas aledañas. Periódicamente puede ser necesario planear actuaciones concretas de mantenimiento de los jardines, como tratamientos fito-sanitarios o poda de los arboles, esto se realiza con vistas a mantener la máxima seguridad de los residentes.

Si necesita un empresa de limpieza profesional que realice la limpieza de su residencia puede ponerse en contacto. Nos desplazaremos para poder valorar y ofrecerle un presupuesto ajustado a sus necesidades y sin compromiso

Como puede apreciar, la limpieza de residencias es un trabajo complejo y por ello lo recomendable es confiar su realización a una empresa especializada en limpieza. Una empresa profesional de las limpiezas cuenta con el personal y los materiales adecuados para realizar cada actuación de forma precisa y eficiente. De este modo conseguimos una limpieza óptima de todas las instalaciones, proporcionando a personal y residentes un espacio higiénico y confortable en el que desarrollar sus actividades con total normalidad.

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