Cómo limpiar una piscina desmontable o de plástico para guardar

Las piscinas de plástico son una alternativa fantástica para aquellas personas que no tienen espacio para una piscina de obra o no pueden realizar el desembolso de construirla: alegran la temporada de baño y se pueden retirar cuando llega el frío. Pero, ¿sabes cómo limpiar una piscina desmontable para guardarla? Los profesionales de los servicios de limpieza de Geindepo te cuentan todo lo que debes saber.

Desmontar vs. invernar

La primera pregunta que debes responder es ¿desmonto la piscina o la dejo montada y tapada todo el invierno? La respuesta va a depender del tipo de piscina que tengas:

  • Las piscinas hinchables de plástico o autoportantes se deben vaciar y guardar siempre, ya que de lo contrario se deformará y la lona se dañará de permanecer a la intemperie durante los meses más fríos.
  • Por el contrario, las piscinas tubulares, que se montan con una estructura de metal, pueden invernarse, realizando un tratamiento específico del agua, aunque siempre resulta más recomendable retirarla para aumentar su durabilidad.

Piscina de niños desmontable para guardar en casa

Cómo limpiar la piscina de plástico

Casi todos los consejos para la limpieza de una piscina convencional sirven también para las desmontables… En ambas hay que hacer un mantenimiento y limpieza periódicos del fondo y las paredes del vaso, así como mantener el cloro y el ph del agua a unos determinados niveles. Estas indicaciones sólo varían en el caso de que se trate de una piscina sin filtros ni depuradoras, en cuyo caso hay que redoblar los esfuerzos para evitar que proliferen algas y microorganismos perjudiciales.

Sin embargo, por mucho cuidado que tengamos, es posible que suframos la presencia de molestos acompañantes en el agua, que habrá que aprender a eliminar.

Eliminar el moho de la piscina

Es poco probable que se genere moho en una piscina que se utiliza y mantiene a diario, pero puede suceder. Sin embargo, es más fácil que prolifere si la piscina se queda sin bañistas durante unos días (por ejemplo, si te vas de vacaciones).

Eliminarlo es más sencillo cuanto antes te pongas a ello, pues cuanto más tiempo pase, más se agarrará a las paredes de plástico. Si ya está muy extendido, la única solución pasa por vaciar la piscina y limpiar las paredes con lejía diluida en agua (en proporción ⅓) frotando con un paño o un cepillo.

¿Cómo eliminar las algas?

La temida aparición de algas, que tiñen el agua de un desagradable color verdoso, es mucho más común: aunque el agua esté correctamente tratada, no es infrecuente que broten después de una tormenta o si la piscina ha estado tapada unas cuantas horas.

Para eliminarlas, existen alguicidas específicos, que recuperan el color del agua con bastante rapidez. Como en el caso del moho, cuanto antes se realice el tratamiento más fácil será erradicarlas.

Persona limpiando una piscina desmontable antes de guardar

Pasos para guardar la piscina desmontable

Si ya has decidido desmontar y guardar tu piscina, a continuación te explicamos cómo hacerlo de forma correcta, para que puedas disfrutarla en perfectas condiciones la próxima temporada de baño.

  1. Vaciar

Es tan sencillo como abrir el tapón de vaciado, mejor cuanto más cerca de un sumidero o desagüe, para evitar posibles inundaciones accidentales. El agua de la piscina se puede aprovechar para regar o cualquier otro menester si se deja algunos días sin tratar, para que elimine todo el cloro.

  1. Desmontar

Siguiendo las instrucciones del fabricante, desmonta completamente la estructura tubular, con cuidado de no dañarla, y retírala al lugar donde la vayas a guardar hasta el año siguiente. Es el momento también de desmontar la depuradora y secar todas las piezas que la componen antes de guardarla con la piscina.

  1. Limpiar el líner

El líner es el cuerpo de la piscina desmontable, la lona que contiene el agua en la cual nos bañamos. Si no tiene moho o manchas, podemos limpiarlo con una esponja o un cepillo suave empapado en una solución de vinagre blanco diluido en agua tibia.

  1. Secar el líner

Asegurarnos de que guardamos la lona completamente seca es tan importante para que aguante todo el invierno como limpiar a conciencia: dejarla con humedad supondrá encontrarnos con moho, incluso con daños irreparables, cuando la recuperemos en primavera. En función de la prisa que tengamos y del tiempo que haga, podemos dejarla secar o acelerar el proceso con un paño seco y un secador de mano.

  1. Revisión y posibles reparaciones

Este es el mejor momento para revisar la lona a fondo y reparar posibles pinchazos u otros desperfectos. Por un lado, es el momento más cómodo para hacerlo; por otro, si guardamos la piscina con algún daño, podría ser que este se agravara durante los meses fríos, estropeando definitivamente la piscina.

  1. Doblar el líner

Doblar la lona de nuevo es poco menos que un arte. El truco para conseguirlo es armarse de paciencia, extenderla completamente en el suelo evitando la formación de arrugas y doblando de forma que no haya ángulos muy marcados, que puedan estropearla.

  1. Guardar la piscina

El último paso es guardar la piscina en su propia caja o, en su caso, en un contenedor apropiado, para que quede protegida de animales, insectos, polvo y otras agresiones hasta el verano que viene.

¡Ahora solo queda esperar a que vuelva el calor!

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