Limpieza de Hospitales

Como es de suponer, en un hospital, así como en cualquier tipo de instalación sanitaria, la limpieza es un aspecto fundamental para su correcto funcionamiento. Pero en instalaciones como los hospitales, las clínicas, etc. es importante que sea una limpieza exhaustiva, que asegure no solo la limpieza, sino la desinfección total de todas las superficies y mobiliario.

Está comprobado que una limpieza desinfectante reduce el riesgo de propagación de enfermedades en un 99%, mientras que una limpieza estándar no llega a esos parámetros. Por las condiciones de trabajo de un hospital, resulta indispensable minimizar la presencia de patógenos y bacterias; tanto para la seguridad de los pacientes, como para el personal y el resto de personas que acceden a las instalaciones a diario. A su vez, el constante tránsito de personas contribuye a la posible propagación de microorganismos nocivos, por lo que el trabajo de limpieza debe ser continuo para garantizar la seguridad de las personas.

limpieza de hospitales

¿Cómo se realiza la limpieza en hospitales?

El proceso de limpieza de un hospital es complejo, uno de sus objetivos es romper la cadena epidemiológica de las infecciones; es decir, evitar que cualquier posible microorganismo acabe pasando de unas personas a otras, propagándose rápidamente por las instalaciones. Este proceso se conoce como contaminación cruzada; y se produce fácilmente ya que los patógenos pasan de unas manos a otras por contacto directo o a través del contacto con distintas superficies.

Debido a esto todos los elementos del hospital deben ser limpiados de forma continua; es por ello importante prestar atención a la limpieza y desinfección del mobiliario, las puertas, las paredes, los sistemas de ventilación, los suelos, etc. Todos ellos deben ser correctamente desinfectados para evitar la propagación de enfermedades entre los pacientes, el personal y las visitas.

limpieza e higiene en hospital

Para llevar a cabo el complejo proceso de limpieza que requiere un hospital existe un protocolo que hay que seguir minuciosamente. De ello depende la salud de muchas personas, de modo que es necesaria la presencia de técnicos de limpieza formados exclusivamente para llevar a cabo la limpieza de hospitales.

Procesos de limpieza en hospitales e instalaciones sanitarias

A diferencia de otras instalaciones, en un hospital no pueden utilizarse aspiradores normales ni efectuar ninguna técnica de limpieza que provoque que el polvo y las partículas acaben suspendidas en el aire. Por ello, la maquinaria que se utiliza para la limpieza de hospitales es especialmente diseñada para este fin y resulta indispensable que sea manipulada por personal formado para ello.

Del mismo modo que en el caso anterior, el barrido en seco de los suelos no puede realizarse en hospitales. Es necesario efectuar un barrido húmedo que evite el levantamiento de las partículas y acaben en suspensión en el aire.

limpieza de suelos de hospital

Cualquier proceso que incluya el uso de agua o cualquier producto debe secarse de forma manual. Hay que evitar los encharcamientos y restos húmedos en todas las instalaciones; ya que estos pueden convertirse en un caldo de cultivo ideal para los microorganismos. El secado es una parte fundamental del proceso de limpieza en instalaciones sanitarias.

La eliminación de la materia orgánica debe efectuarse conforme a un protocolo concreto. El vaciado de papeleras y la sustitución de los contenedores con potencial riesgo biológico debe realizarse de forma programada y en base a unas normas estrictas para el control de epidemias y enfermedades.

En muchos casos será necesario esterilizar ciertos elementos, esto debe hacerse con productos específicos y en base a las normas que dicta el protocolo.

los hospitales y la importancia de su limpieza

La higiene del personal de limpieza es tan importante como la del personal sanitario. Deben desinfectarse las manos con regularidad y seguir las recomendaciones del personal sanitario en cuanto a la desinfección de su equipamiento y vestimenta.

Determinados productos desinfectantes no pueden utilizarse en todos los casos. El Servicio de Control de Infecciones Hospitalarias determina cuando y como utilizar cada producto de forma concreta.

Para la limpieza en mojado se utiliza siempre un sistema de doble cubo. En un primer recipiente encontramos una solución de agua fría con un jabón o detergente y en el segundo una solución de lejía. El agua utilizada debe ser siempre fría y la solución debe utilizarse de inmediato y después desecharse correctamente. Tras la limpieza en mojado debe efectuarse el secado, dejando actuar el producto desinfectante durante un periodo máximo de 15 minutos.

Áreas de limpieza en hospitales

Las distintas estancias y salas de los hospitales se dividen según su riesgo de contagio y posible propagación de enfermedades. Es importante tratar cada área por separado y siempre de las áreas con menos riesgo a las más críticas en sentido unidireccional. Esta es una medida más para el control de epidemias, de modo que debe seguirse rigurosamente. El material de limpieza utilizado para cada zona es exclusivo para la misma, debiendo cambiarse cada vez que se accede a un área con una denominación diferente. Las diferentes áreas quedan clasificadas de la siguiente forma:

Áreas críticas: Estás son zonas con un alto riesgo de propagación de enfermedades e infecciones. Son zonas con riesgo de contagio, de modo que todo el personal que accede a ellas debe hacerlo correctamente equipado y siguiendo el protocolo para el control de enfermedades epidemiológicas. Se consideran zonas críticas todas aquellas en las que se lleven a cabo procesos de riesgo con o sin pacientes; quirófanos, laboratorios clínicos, enfermerías de alto riesgo y salas con pacientes inmunodeprimidos entre otras son áreas en las que hay que seguir un protocolo de limpieza especial y sumamente cuidadoso.

Áreas semi-críticas: Se clasifican con esta denominación la zona de urgencias, las salas de estar y pasillos, los baños, las enfermerías, etc. Así como aquellas áreas en las que hay pacientes con enfermedades no contagiosas o con bajo riesgo de contagio.

Zonas de bajo riesgo: Estás son todas las zonas del hospital o clínica donde no tienen acceso los pacientes y donde no se realizan procesos sanitarios. Entre ellas podemos encontrar las oficinas de administración, vestuarios, secretarias, etc.

Como se puede apreciar, la limpieza de hospitales e instalaciones sanitarias es un proceso muy complejo con un protocolo que hay que cumplir minuciosamente. No obstante, es un trabajo fundamental para el normal desarrollo de la actividad sanitaria, por lo que debe existir un equipo humano correctamente formado que lo lleve a cabo de forma ininterrumpida. Una correcta limpieza y desinfección de las instalaciones de un hospital garantiza la seguridad de los pacientes, personal y cualquier persona que acceda a el. De modo que la realización de la limpieza debe hacerse siempre de forma responsable y cuidadosa por personal especializado en estas áreas, que conozcan a la detalladamente el protocolo de actuación.

Para este tipo de trabajo es imprescindible contar con una de las múltiples empresas de limpieza capacitadas para ello. Si tienes cualquier duda puedes ponerte en contacto con Geindepo.

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